¿Qué tenemos aquí? ¿Una película con un mensaje bonito, hecha sin mala intención y perfectamente adecuada, pero que también es ligera, olvidable y exageradamente sobrevalorada por el simple hecho de ser una distracción basada en la nostalgia y el romanticismo de la Era Dorada de Hollywood? Bueno pues, bienvenidos a la temporada de premiaciones…

Permítanme ofrecerles un pequeño prefacio: yo salí con una sonrisa gigante después de ver LA LA LAND, en gran medida por el excelente final. Sea lo que sea que ustedes saquen de esta crítica, nada más déjenme repetir eso, esta película concluye con un montaje astuto e imaginativo que eleva y devasta al mismo tiempo… Es un momento que rebalsa de emociones y que me transportó de una forma muy especial. Y, dado que es una secuencia que sólo tiene sentido como desenlace de la historia que la precede, entonces, puedo concluir que vale la pena ir a ver LA LA LAND sólo por el final.

Entonces, sí, abandoné el cine sintiéndome bien conmigo mismo, repleto de vida y todo eso que se supone debería decir… Quizás si hubiese escrito estas líneas al terminar de ver el filme, ustedes hubiesen terminado leyendo una carta de amor y no una crítica. Pero, en su lugar, he tenido varios días para escribir y, siendo honesto, LA LA LAND es una película que no me dejó mucho en qué pensar o ponderar, pasado ese tiempo.

Si bien se trata de un filme bien hecho y que tarde o temprano encuentra su núcleo temático, pero en el que no hay mucho lugar de dónde anclarse a la hora de analizarlo. LA LA LAND es un filme extremadamente ligero, tanto así que, incluso con los altos valores de producción en escena, prácticamente carece de impacto días después. El mejor ejemplo de esto es que el filme es un musical del cual no puedo acordarme de una sola canción.

La mecánica central es más o menos creativa. El filme nos ofrece un musical chapado a la antigua sobre personajes tratando de alcanzar el estrellato, pero escenificado en el contexto del romanticismo irónico de Los Ángeles del 2016. Todo esto queda ilustrado desde la primera escena en la que tenemos un número musical espontáneo y jovial, a pesar de que toma lugar en medio de la sofocación de un masivo embotellamiento angelino.

Igualmente, mientras los musicales clásicos de este tipo generalmente se enfocaban en jóvenes sinceros y ambiciosos, nuestros personajes son, más bien, un par de hipsters interpretados por Ryan Gosling y Emma Stone. Ella es una barista con sueños de estrellato hollywoodense; y él es un insufrible pianista que desea revivir el jazz en la escena musical californiana. Tenemos chispas por aquí y por allá y suficiente química para aguantar el relato, pero su amor se ve amenazado por las ambiciones de ambos. Y, de ahí en adelante tenemos básicamente la misma trama que ustedes probablemente ya han visto en una infinidad de películas previas sobre relaciones amorosas en la industria fílmica o musical.

Hay que dejar claro que el filme tiene suficientes puntos altos como para merecer la categoría de “bueno”. Los protagonistas han sido bien seleccionados, la realización visual – centrada en una estética que combina aspectos viejos y nuevos – está muy bien lograda y el filme nunca cae por debajo de la categoría de “tolerable” durante su proyección. He visto a uno que otro crítico comparando este filme con EL ARTISTA, en el sentido de que ambos son cartas de amor de Hollywood a sí mismo, y que terminan siendo vanagloriadas porque las premiaciones más populares dan un peso superior a la crítica local angelina. Pero hay que recordar una cosa importante: EL ARTISTA fue una total y completa basura de película. En cambio, LA LA LAND es una experiencia sólida, hermosamente filmada y muy bien dirigida. Y aunque el diálogo es frecuentemente débil y el filme acarrea la falla fatal de no tener una banda sonora memorable, no la pasé mal en ningún momento de la proyección.

mv5bmzuzndm2nzm2mv5bml5banbnxkftztgwntm3ntg4ote-_v1_ux182_cr00182268_al_Como dije al principio, yo disfrute ver esta película, en gran medida por el maravilloso final. Se trata de una experiencia agradable, si bien desechable. LA LA LAND es un filme moderadamente bueno, pero que no merece la tonelada de premios que le están dando.

7/10 – BUENA

DIRECCIÓN: Damien Chazelle. GUION: Damien Chazelle. FOTOGRAFÍA: Linus Sandgren. EDICIÓN: Tom Cross. ELENCO: Ryan Gosling, Emma Stone, John Legend y Rosemarie DeWitt. DISTRIBUCION: Summit Entertainment. DURACIÓN: 128 minutos.